USHUAIA.- La próxima apertura de una ruta marítima comercial entre Punta Arenas y las Islas Malvinas encendió las alertas en Chile ante la posibilidad de que se produzca un incidente con Argentina. El gobernador regional de Magallanes, Jorge Flies, calificó el escenario como una “preocupación real” y reclamó que las cancillerías de ambos países actúen antes de la partida del buque Danstar.
La advertencia se conoció a partir de una investigación publicada por el medio chileno BioBioChile, que citó informes de inteligencia según los cuales el primer viaje de la embarcación podría derivar en un “evento crítico” en medio de las tensiones bilaterales por Malvinas y el Estrecho de Magallanes.
El Danstar, un carguero de bandera chilena de 72 metros de eslora perteneciente a la empresa Easter Island Naviera, tiene previsto zarpar desde Punta Arenas con alimentos y provisiones destinadas al archipiélago. De acuerdo con las declaraciones de Flies, el viaje podría concretarse durante la última semana de noviembre o la primera de diciembre, aunque la fecha exacta permanecería bajo reserva.
La advertencia del gobernador de Magallanes
Flies sostuvo que el riesgo de un incidente debe ser abordado con anticipación y pidió al Gobierno chileno, especialmente a la Cancillería, que gestione el asunto con las autoridades argentinas.
“Es una preocupación real. Vuelvo a insistir, tenemos el tiempo, sabemos que hay un hecho concreto, pero esto va a ocurrir; y esperamos que Chile, y especialmente la Cancillería, haga su trabajo como corresponde”, afirmó.
El gobernador planteó que la cuestión debería resolverse por canales diplomáticos para evitar que las diferencias políticas deriven en acciones concretas contra la embarcación.
“Esperamos que si existiera alguna molestia por el lado trasandino, esto se mantenga a nivel de Cancillerías y no en acciones concretas que impidan el libre tránsito de comercio entre países soberanos”, sostuvo.
La preocupación expresada por las autoridades chilenas apunta a la posibilidad de que fuerzas argentinas intercepten o retengan el carguero una vez que comience su recorrido hacia las islas. Sin embargo, hasta el momento no se conoció un anuncio oficial argentino que confirme una decisión de intervenir contra el buque.
Una ruta comercial que agrega tensión a la relación bilateral
El viaje del Danstar forma parte de una iniciativa impulsada desde Punta Arenas para recuperar y ampliar los vínculos comerciales con los habitantes de las islas. En septiembre, alrededor de 60 empresas de Magallanes y 132 entidades vinculadas con Malvinas participaron de encuentros de negocios destinados a explorar nuevas oportunidades de intercambio.
La nueva conexión marítima buscaría ofrecer una alternativa de abastecimiento a las islas, que actualmente reciben parte de sus cargas desde Montevideo. La distancia entre Punta Arenas y el archipiélago sería aproximadamente 1.100 kilómetros menor que la ruta desde la capital uruguaya, una diferencia que podría favorecer la competitividad del transporte.
El desarrollo de esa conexión, sin embargo, se produce en medio de los cuestionamientos argentinos a las actividades que puedan contribuir a consolidar la presencia británica en Malvinas y facilitar la explotación de sus recursos naturales.
La controversia también está vinculada con las diferencias sobre la interpretación de los tratados que regulan la navegación en la región. Mientras desde Chile se invoca el derecho al tránsito marítimo y a mantener relaciones comerciales, en Argentina existe preocupación por las actividades que puedan fortalecer la estructura económica de la administración británica en las islas.
La Cancillería chilena deberá intervenir
Según la investigación de BioBioChile, los informes de inteligencia citados por el medio ya habrían sido canalizados hacia la administración del presidente José Antonio Kast. Las fuentes consultadas situaron el posible escenario de mayor tensión luego de que el carguero abandonara el Estrecho de Magallanes y continuara su recorrido hacia las islas.
El mismo reporte indicó que las autoridades chilenas habrían descartado escoltar militarmente a la nave, debido a que se trata de un buque comercial privado, mientras que la fecha exacta de partida se mantendría reservada.
Hasta el cierre de las publicaciones consultadas, la empresa Easter Island Naviera no había brindado una explicación pública sobre las advertencias y las autoridades chilenas de Defensa y Cancillería evitaron formular declaraciones oficiales específicas sobre los informes de inteligencia.
La situación deja planteado un escenario de creciente tensión en el extremo sur del continente. La ruta comercial podría convertirse en una nueva fuente de controversia entre Argentina y Chile si el viaje del Danstar deriva en un incidente, mientras las gestiones diplomáticas buscarían evitar que la disputa por Malvinas y las condiciones de navegación escalen hacia un conflicto bilateral.