El Gobierno nacional abrió la puerta a un giro significativo en uno de los puntos más controvertidos del DNU 70/2023: la eliminación de la Ley de Tierras.
La Libertad Avanza convocó para el próximo 14 de octubre a un de Asuntos Constitucionales y Legislación General de Diputados con el objetivo de avanzar en un nuevo régimen que vuelva a establecer límites a la compra de tierras rurales por parte de extranjeros.
La decisión resulta particularmente llamativa porque fue el propio Gobierno de Javier Milei el que, a través del DNU 70, derogó la Ley 26.737, sancionada en 2011 para restringir la extranjerización de tierras.
Ahora, ante la posibilidad de que la oposición consiga los votos necesarios para avanzar contra el megadecreto, el oficialismo busca recuperar parte de aquellas restricciones.
Entre las alternativas que se encuentran en discusión aparece nuevamente el límite del 15% de tierras rurales en manos extranjeras, además de restricciones para evitar una fuerte concentración por parte de propietarios de una misma nacionalidad.
Sin embargo, el nuevo esquema sería más flexible que la legislación original y uno de los puntos centrales de la negociación será definir qué límites individuales tendrán los compradores extranjeros.
El debate adquiere una importancia particular para Tierra del Fuego.
La condición fronteriza de la provincia, su ubicación sobre el Atlántico Sur, la cercanía con las Islas Malvinas y su proyección hacia la Antártida convierten la propiedad de la tierra en una cuestión que excede ampliamente el negocio inmobiliario.
La legislación histórica contempló controles especiales para la adquisición de tierras por extranjeros en zonas de frontera, justamente por razones vinculadas con la seguridad y la soberanía nacional.
Por eso, cualquier modificación que avance en el Congreso tendrá impacto directo sobre una provincia completamente atravesada por intereses estratégicos, recursos naturales y una ubicación geopolítica excepcional.
La convocatoria tampoco puede separarse de la pulseada política que atraviesa Diputados.
La oposición prepara una sesión especial para el 15 de octubre con la intención de avanzar contra el DNU 70, mientras el oficialismo intenta desactivar uno de los puntos que mayores resistencias genera entre bloques provinciales y sectores dialoguistas.
En ese contexto, el Gobierno parece dispuesto a ceder en materia de extranjerización de tierras para evitar una derrota parlamentaria mucho más amplia.
El movimiento representa un cambio significativo respecto de la posición que Milei sostuvo desde el inicio de su gestión: el Gobierno que eliminó los límites a la compra de tierras por extranjeros ahora admite la necesidad de volver a establecer restricciones.
Para Tierra del Fuego, lo que se discuta en los próximos días no será una cuestión menor. En una provincia estratégica para la Argentina, definir quién puede adquirir y controlar grandes extensiones de territorio vuelve a colocar en el centro una palabra inevitable: soberanía.