Sciurano sostuvo que acompañó la continuidad de la urgencia para evitar que recrudeciera el conflicto docente y para garantizar que la Legislatura tenga que discutir una salida. Según explicó, después de 45 días de conflicto y pérdida de clases, quitarle la urgencia podía volver a tensar la situación.
“Yo creo que el hecho de que Raúl y yo no hayamos votado lo que quisieran hacernos votar es lo que permite que hoy tengamos el ambiente adecuado para poder abordar este tema”, afirmó, en referencia también al voto de Raúl Von der Thusen.
Sin embargo, el legislador marcó distancia de buena parte del contenido del proyecto que ayudó a mantener bajo urgencia. Sciurano aseguró que está en contra del gravamen del 3% al Banco de Tierra del Fuego, del incremento sobre la distribución de gas y de la afectación del 0,5% de Ingresos Brutos antes de la coparticipación municipal.
Incluso presentó un proyecto de dictamen para eliminar esos puntos.
“El proyecto como fue presentado, se le quita el gravamen al BTF, se le quita el gravamen a la distribución de gas y también hice un aporte para que se quite el 0,5 de los municipios”, explicó.
La posición deja planteada una evidente tensión política: Sciurano votó para que el proyecto continuara bajo el mecanismo de urgencia, pero ahora pretende retirar justamente algunas de las cargas más cuestionadas que forman parte del texto original.
El legislador rechazó además las críticas que lo acusan de haber votado directamente un aumento de impuestos. “En la sesión del jueves no se votó ninguna ley”, remarcó, y sostuvo que presentar aquella votación como una aprobación definitiva del proyecto es incorrecto.
Pero también reconoció que los gravámenes cuestionados podrían terminar repercutiendo sobre la población. Sobre el BTF, advirtió que una mayor carga tributaria podría trasladarse a las tasas y productos financieros de los clientes del banco. Y respecto del gas, sostuvo que el costo adicional podría terminar impactando en lo que pagan mensualmente los usuarios.
Sciurano también tomó distancia de la posición de su propio bloque. “Yo no hablo en nombre del bloque de FORJA. El bloque de FORJA tiene una postura, yo tengo otra”, aclaró.
Para el legislador, el proyecto contiene otros puntos que sí deberían conservarse, como la conformación de un fondo educativo, la incorporación de futuras fuentes de recursos, la actualización progresiva de la inversión educativa y la posibilidad de vincular el salario docente testigo con la canasta básica.
Pero dejó una definición que sintetiza la contradicción que atraviesa su postura: acompañó la urgencia para que el 519/26 siga avanzando, mientras ahora reclama modificar profundamente el mismo proyecto antes de que llegue al recinto.
La discusión continuará en comisión. El verdadero examen para Sciurano llegará cuando el proyecto vuelva al recinto y tenga que demostrar con su voto si las cargas sobre el BTF, el gas y los municipios quedan realmente afuera, como ahora promete.