lunes 12 de octubre de 2026 - Edición Nº2868

Nacionales | 12 oct 2026

El Niño pone al Litoral en alerta

Crecen los ríos Uruguay y Paraná y advierten que el riesgo continuará

12:58 |Las lluvias asociadas a un episodio de El Niño cada vez más intenso ya provocaron evacuaciones, anegamientos y cortes de servicios en Corrientes y Entre Ríos. El río Uruguay superó niveles críticos en distintas ciudades y el Paraná también muestra una tendencia ascendente. Los organismos meteorológicos advierten que el fenómeno seguirá fortaleciéndose y podría mantenerse con intensidad fuerte o muy fuerte hasta comienzos de 2027.


El fenómeno de El Niño comienza a mostrar algunas de sus consecuencias más preocupantes en el Litoral argentino, donde la persistencia de las lluvias y el crecimiento de los principales cursos de agua mantienen en alerta a numerosas localidades de Corrientes y Entre Ríos.

Más de 400 personas ya resultaron afectadas por las inundaciones y en distintos puntos se activaron operativos de evacuación, cortes preventivos de calles, suspensión de actividades y restricciones sobre pasos fluviales.

El escenario más delicado se registra sobre la cuenca del río Uruguay.

En Paso de los Libres, el nivel del río superó los nueve metros, por encima de la marca establecida para evacuaciones. En Monte Caseros el agua también avanzó sobre sectores ribereños, mientras que en Concordia la creciente cubrió parte de la costanera y obligó a trasladar preventivamente a familias de las zonas más bajas. 

El Uruguay sigue creciendo

En Concordia, el río alcanzó los 11,56 metros durante el fin de semana y las proyecciones indican que podría superar los 13 metros, cuando el nivel de evacuación está fijado en 12,50.

Colón y Concepción del Uruguay también permanecen bajo seguimiento permanente ante el ascenso del caudal.

La preocupación se extiende además al Paraná. Si bien todavía se mantiene por debajo de los niveles de alerta en Corrientes, el Instituto Nacional del Agua proyecta una continuidad de la tendencia ascendente durante las próximas semanas. 

La situación se agrava porque buena parte del agua que alimenta a estas grandes cuencas no depende únicamente de las lluvias que caen sobre territorio argentino.

Las precipitaciones sobre el sur de Brasil y las nacientes de los ríos Uruguay, Paraná y Paraguay terminan trasladándose aguas abajo, aumentando los caudales en territorio argentino.

A eso pueden sumarse lluvias locales intensas que dificultan todavía más el drenaje de las zonas afectadas.

Un Niño que todavía puede fortalecerse

El episodio actual está lejos de haber terminado.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó el 8 de octubre que El Niño continúa fortaleciéndose y estimó una probabilidad superior al 83% de que se mantenga con intensidad fuerte o muy fuerte hasta el período enero-marzo de 2027. 

El organismo incluso calcula una probabilidad del 83% de que durante octubre, noviembre y diciembre alcance valores capaces de colocarlo entre los episodios de mayor intensidad desde que existen registros comparables a partir de 1950. 

El Servicio Meteorológico Nacional ya había advertido que la fase cálida estaba completamente instalada y que durante la primavera existía prácticamente certeza de continuidad del fenómeno. 

Esto no significa que El Niño sea responsable de manera automática de cada tormenta o inundación. El fenómeno modifica la circulación atmosférica a gran escala y aumenta la probabilidad de determinados patrones de lluvias, particularmente sobre el noreste argentino y el Litoral.

El verano aparece como el período más sensible

La preocupación no está puesta solamente en las inundaciones actuales.

Los especialistas advierten que un Niño fuerte puede mantener condiciones favorables para precipitaciones abundantes durante buena parte del verano.

En eventos anteriores de gran intensidad, los mayores problemas hídricos incluso se produjeron durante marzo y abril, cuando meses sucesivos de lluvias dejaron los suelos saturados y redujeron notablemente su capacidad para absorber agua.

Por eso, las crecidas actuales podrían representar el comienzo de un período prolongado de vigilancia sobre las cuencas del Paraná y del Uruguay, y no necesariamente un episodio aislado.

El desafío estará en la evolución de las precipitaciones durante noviembre, diciembre y los primeros meses de 2027.

¿Qué se espera para Tierra del Fuego y el sur de la Patagonia?

En Tierra del Fuego el escenario es diferente al que atraviesa el Litoral. A medida que se avanza hacia el extremo sur del continente, la relación directa entre El Niño y las lluvias abundantes pierde intensidad. Las últimas proyecciones para Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego no muestran, por ahora, una señal de precipitaciones extraordinarias generalizadas como la que existe sobre el noreste del país. Para el extremo austral predominan escenarios de lluvias dentro de valores normales y, en algunos sectores de la Patagonia sur, incluso inferiores a lo habitual. Esto no elimina la posibilidad de episodios puntuales de lluvia, nieve tardía, fuertes vientos o cambios bruscos de temperatura, pero no existe actualmente una proyección que permita trasladar directamente a Tierra del Fuego el escenario de inundaciones que está atravesando el Litoral. 

El Niño continuará bajo vigilancia durante los próximos meses.

Mientras en Tierra del Fuego sus efectos pueden ser más variables y estar condicionados por otros sistemas atmosféricos propios del extremo sur, en el Litoral argentino el problema ya dejó de ser una proyección climática: el agua está avanzando y las autoridades se preparan para varios meses en los que el comportamiento de los grandes ríos volverá a ser determinante.

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