La Ruta Nacional Complementaria “i”, que une el sector de San Sebastián con el límite internacional con Chile, se convirtió en una particular postal de la política vial del Gobierno nacional en Tierra del Fuego.
El tramo tiene apenas 10,88 kilómetros, pero desde 2025 fue objeto de sucesivos anuncios, reparaciones, bacheos y nuevas colocaciones de carpeta asfáltica. El dato adquiere otra dimensión porque, después de todas esas intervenciones, desde el propio oficialismo nacional todavía se reconoce que resta conseguir los recursos para ejecutar una solución de mayor envergadura.
El primer anuncio fuerte llegó en abril de 2025.
Agustín Coto informó entonces el comienzo de las reparaciones sobre la Complementaria “i”. Los trabajos incluían el retiro de la carpeta asfáltica deteriorada, el reacondicionamiento de la base y la posterior colocación de nuevo pavimento.
Coto destacó especialmente que Vialidad Nacional tenía aquel tramo entre “las primeras obras a encarar” y días después volvió a señalar que los trabajos avanzaban conforme al plan previsto. También sostuvo que la intervención demostraba la voluntad del Gobierno de Javier Milei con Tierra del Fuego.
Parecía entonces que la deteriorada salida terrestre de la provincia empezaba a encontrar respuesta.
Pero no pasó demasiado tiempo antes de que el mismo sector volviera a necesitar trabajos.
En noviembre de 2025 volvió a anunciarse un operativo sobre la Complementaria “i”.
Otra vez aparecía el tramo completo: desde el empalme con la Ruta Nacional 3 hasta el límite con Chile, entre los kilómetros 0 y 10,88.
La intervención contemplaba preparación de superficie, colocación de material asfáltico y compactación.
Y nuevamente Coto salió públicamente a destacar las tareas, señalando que permitirían garantizar la transitabilidad y seguridad de quienes utilizan la principal conexión terrestre de la provincia.
Era la segunda intervención anunciada sobre prácticamente los mismos kilómetros en cuestión de meses.
En abril de 2026 apareció una tercera etapa.
Esta vez fue el diputado nacional libertario Miguel Rodríguez quien explicó públicamente el plan de trabajos de Vialidad Nacional.
Rodríguez anticipó que después del invierno se intervendría nuevamente la salida hacia Chile, entre San Sebastián y la frontera.
Pero dejó además una definición particularmente significativa:
“Son bacheos, no hay obras para hacer un asfaltado completo”.
La declaración confirmaba que, un año después de aquella reparación presentada como una de las primeras prioridades viales de Nación en Tierra del Fuego, todavía no existía una intervención integral prevista para ese corredor.
Llegamos así a octubre de 2026.
Las máquinas volvieron al mismo sector.
El diputado nacional Santiago Pauli informó ahora una nueva restitución de carpeta asfáltica sobre la Complementaria “i”, con aproximadamente 1.200 toneladas de mezcla asfáltica en caliente.
Pero esta vez la explicación oficial agregó un dato que inevitablemente obliga a mirar hacia atrás.
Pauli aseguró que el trabajo actual es mantenimiento para resolver las necesidades inmediatas y que, paralelamente, continúan gestionándose fondos para realizar en el futuro una “obra definitiva”.
“Seguimos gestionando los fondos para una obra definitiva”, señaló el diputado libertario al defender los trabajos actuales.
La pregunta surge de la propia cronología: si después de sucesivas reparaciones realizadas y anunciadas desde 2025 todavía hay que conseguir fondos para la obra definitiva, ¿qué resolvieron entonces las intervenciones anteriores?
La secuencia resulta difícil de ignorar:
Abril de 2025: Coto anuncia reparación y nuevo pavimento.
Noviembre de 2025: vuelven a intervenirse los 10,88 kilómetros.
Abril de 2026: Rodríguez anticipa nuevos trabajos y reconoce que se trata de bacheos, sin asfaltado integral.
Octubre de 2026: Pauli anuncia otras 1.200 toneladas de asfalto y reconoce que todavía se buscan fondos para una obra definitiva.
No se trata necesariamente de cuatro obras idénticas: fueron intervenciones de distinta magnitud. Pero todas tuvieron como protagonista al mismo corredor y todas fueron presentadas públicamente como respuestas al deterioro de una ruta de menos de 11 kilómetros.
El contraste se vuelve mayor cuando se observa la situación general de la infraestructura nacional en Tierra del Fuego.
En septiembre, el Sindicato de Trabajadores Viales advirtió que la Ruta Nacional 3 presentaba un marcado deterioro, especialmente entre Río Grande y Tolhuin, con baches profundos, socavones y reparaciones provisorias. Incluso los partes de transitabilidad de octubre continúan registrando sectores con baches entre San Sebastián y Río Grande y entre Río Grande y Puente Justicia.
Por eso, después de más de dos años y medio de gestión de Javier Milei, el debate sobre las rutas fueguinas excede ampliamente una nueva foto junto a máquinas o toneladas de mezcla asfáltica.
San Sebastián concentra la paradoja en apenas 10,88 kilómetros: Nación intervino una y otra vez el mismo corredor, sus referentes políticos fueron presentando cada etapa como una respuesta concreta y, en octubre de 2026, la propia representación libertaria reconoce que la “obra definitiva” todavía está por conseguirse.
Mientras tanto, para los fueguinos que utilizan diariamente la única conexión terrestre de la provincia, las promesas cambian de protagonista, pero el asfalto vuelve una y otra vez al mismo lugar.