La CGT Regional Río Grande expresó un fuerte rechazo a lo ocurrido en la Cámara de Diputados de la Nación, donde no se alcanzó el quórum necesario para abrir la sesión que tenía entre sus principales objetivos avanzar con el rechazo al DNU 70/2023.
A través de un comunicado, la central sindical cuestionó particularmente la ausencia de uno de los representantes nacionales de Tierra del Fuego perteneciente al espacio político del gobernador Gustavo Melella, cuya presencia podía contribuir a acercar a la oposición al número necesario para iniciar el debate.
Para la CGT, lo sucedido excede una ausencia parlamentaria y adquiere una dimensión política en momentos en que el empleo, los salarios y la situación de la industria forman parte de las principales preocupaciones de los trabajadores fueguinos.
“Quienes ocupan una banca en representación de nuestra provincia tienen una responsabilidad política y social con el pueblo fueguino”, sostuvo la organización.
Uno de los tramos más contundentes del documento apunta precisamente al comportamiento de los representantes nacionales cuando se discuten medidas que tienen consecuencias sobre los trabajadores.
“La ausencia también tiene consecuencias políticas. No alcanza con expresar preocupación por la situación de los trabajadores: es necesario demostrarlo con hechos concretos, defendiendo sus derechos en cada ámbito donde se toman decisiones”, señaló la CGT.
La definición cobra especial relevancia por tratarse de un legislador identificado políticamente con el oficialismo provincial, en momentos en que el Gobierno fueguino mantiene una relación de diálogo y gestión permanente con la administración nacional.
Sin plantear una relación directa entre ambas cuestiones, el pronunciamiento sindical deja expuesta una contradicción política que la CGT considera necesario señalar: mientras desde Tierra del Fuego se advierte sobre las consecuencias de las políticas nacionales sobre el empleo y la producción, uno de los diputados ligados al Gobierno provincial no estuvo presente cuando el Congreso intentaba discutir uno de los principales decretos de la gestión de Javier Milei.
La CGT considera que el DNU 70/23 afecta derechos laborales, sociales y económicos y sostuvo que su tratamiento resultaba especialmente importante en un escenario marcado por la pérdida del poder adquisitivo, las dificultades laborales y la incertidumbre que atraviesan numerosas familias.
Por ese motivo, la organización afirmó que quienes representan a Tierra del Fuego deben garantizar su presencia cuando se discuten iniciativas de semejante importancia.
“Esa representación exige compromiso, coherencia y, fundamentalmente, estar presentes cuando se discuten medidas que afectan directamente la vida de las y los trabajadores”, expresó.
La central sindical también recordó que los derechos laborales “no son una concesión ni un privilegio”, sino conquistas históricas que deben ser defendidas.
Más allá del episodio parlamentario, el comunicado introduce inevitablemente una discusión dentro del escenario político fueguino.
El cuestionamiento está dirigido a una ausencia concreta, pero alcanza indirectamente al espacio político provincial al que pertenece ese representante y abre interrogantes sobre la posición que adoptarán sus legisladores nacionales frente a las medidas impulsadas por el Gobierno nacional.
La CGT cerró reclamando a los representantes fueguinos que asuman plenamente la responsabilidad para la cual fueron elegidos y sintetizó su postura con una definición contundente:
“La defensa de los trabajadores exige compromiso, presencia y coherencia”.
