El intendente de Río Grande, Martín Perez, reclamó al Gobierno provincial el envío de $17.800 millones adeudados por coparticipación y advirtió sobre el impacto de los atrasos en las finanzas municipales. Las declaraciones fueron realizadas esta mañana ante los medios de comunicación, luego de la apertura de las 4tas Jornadas Municipales sobre Cuidado Igualitario, en el Espacio Tecnológico del Municipio de Río Grande.
Perez explicó que las demoras en las transferencias se profundizaron durante los últimos meses. Según detalló, el Municipio pasó de registrar atrasos de 23 o 24 días a casi 45 días, mientras que, al considerar los conceptos definitivos, señaló demoras cercanas a los 90 días.
Para dimensionar la magnitud del reclamo, comparó los fondos pendientes con los presupuestos de áreas esenciales: “Es el total del presupuesto de salud para el año que viene, es casi el total, 95% del plan de obras municipal. Son tres veces el presupuesto destinado a deporte”.
El intendente remarcó que no solicita asistencia extraordinaria, sino recursos que pertenecen a Río Grande y que, según sostuvo, la Provincia ya recibió.
“Es dinero que no es que no ha ingresado a la provincia, es dinero que ha recibido la provincia y que tiene que distribuir como corresponde con nuestro municipio, y no en beneficio de un intendente, sino en beneficio de todos los vecinos de la ciudad”, expresó.
Un pedido concreto: reducir los días de atraso
Perez aclaró que no exige que la Provincia cancele toda la deuda de una sola vez, sino que comience a normalizar las transferencias para devolver previsibilidad al Municipio.
“No estamos pidiendo que el gobierno de un día para el otro resuelva 17.800 millones de pesos de deuda, sino que por lo menos disminuya la cantidad de días de atraso, de 45 a 25 días”, explicó.
Manifestó, además, su disposición a reunirse con el gobernador para conocer las razones de la demora y acordar una salida concreta. Señaló que el Municipio debe continuar prestando servicios mientras enfrenta una creciente incertidumbre sobre sus ingresos.
“No quiero ser el mejor amigo del gobernador. No hace falta. Necesito que los recursos que le corresponden a la ciudad lleguen en tiempo y forma”, afirmó.
Intimación al ministro y reclamo ante la Legislatura
El jefe comunal confirmó que el Municipio ya intimó al ministro de Economía para que se ponga al día con la deuda de coparticipación. También informó que respondieron un pedido de informes del Concejo Deliberante y anticipó que el equipo técnico municipal concurrirá a una próxima sesión para explicar la situación financiera.
Asimismo, adelantó que pedirán a los concejales que eleven el planteo a la Legislatura provincial, para que todos los legisladores conozcan el monto adeudado y las dificultades que genera para Río Grande.
En ese marco, propuso volver a discutir el goteo de coparticipación, cuyo proyecto, según recordó, fue aprobado y posteriormente vetado por el Ejecutivo.
“Estamos prácticamente a la deriva para que el ministro de Economía decida o no decida apretar el botón para enviarnos los recursos que nos corresponden”, cuestionó.
Perez sostuvo que ese mecanismo permitiría evitar que las transferencias queden sujetas a decisiones discrecionales y remarcó que no reclama fondos adicionales, sino el cumplimiento de las obligaciones con la ciudad.
La deuda aumentó $1.800 millones en dos semanas
El intendente recordó que, durante su presentación en el Concejo Deliberante dos semanas atrás, había informado una deuda de $16.000 millones. Ahora, el monto alcanza los $17.800 millones, lo que representa un crecimiento de $1.800 millones en ese período.
Consultado sobre si recibió alguna explicación del gobernador o del ministro de Economía, respondió que no hubo respuestas y vinculó la profundización del atraso con una posible motivación política.
“La respuesta fue el ahogo financiero. Entonces, la verdad que estoy pensando que la situación es política, evidentemente política”, manifestó.
Aunque expresó que prefiere resolver el conflicto por las vías administrativas, institucionales y políticas, advirtió que la situación ya es crítica. No anunció la presentación de una demanda judicial, pero señaló que el Municipio no puede sostener una deuda de esa magnitud sin saber cuánto seguirá aumentando.
“Los vecinos de Río Grande terminan siendo rehenes de una situación que es muy alarmante”, sostuvo.
Los salarios están garantizados, pero se dificulta discutir aumentos
Ante la consulta sobre un posible riesgo para el pago de los haberes municipales, Perez fue categórico: “No, no hay riesgo en el pago salarial”.
Sin embargo, explicó que la falta de previsibilidad complica la posibilidad de negociar nuevas mejoras con los gremios.
“¿Cómo nos podemos sentar con las entidades gremiales a discutir o a analizar un posible aumento salarial, como el que dimos el mes pasado, ante esta incertidumbre?”, planteó.
Perez insistió en que normalizar las transferencias es necesario para sostener los servicios y planificar las decisiones municipales. “No estamos hablando de ni un solo peso adicional. Es simplemente ni más ni menos los recursos que le corresponden a los vecinos de nuestra ciudad Río Grande”, remarcó.