El intendente de Río Grande, Martín Perez, advirtió que la pérdida de empleo y la falta de oportunidades están llevando a familias a solicitar ayuda para abandonar la ciudad y regresar a sus provincias de origen. Expresó su preocupación ante los medios de comunicación, luego de la apertura de las 4tas Jornadas Municipales sobre Cuidado Igualitario, realizadas en el Espacio Tecnológico del Municipio de Río Grande.
El jefe comunal describió cómo la crisis económica afecta no solamente los ingresos de los vecinos, sino también sus posibilidades de sostener el proyecto de vida que construyeron en la ciudad.
“Muchas familias de nuestra ciudad están acercándose a la municipalidad para pedir pasaje para poder retornar a sus provincias de origen”, señaló. Y remarcó: “No queremos eso. No queremos que la gente se vaya de nuestra ciudad”.
Consultado sobre si estos pedidos eran más frecuentes que en otros momentos, explicó que anteriormente se trataba de situaciones puntuales, pero que ahora observa una realidad distinta.
“Es algo que no pasaba habitualmente”, afirmó, y vinculó esos pedidos con vecinos que perdieron sus empleos en el sector privado y no encuentran nuevas oportunidades laborales.
Perez calificó el escenario como “crítico, absolutamente crítico” y consideró que las dificultades económicas superan las vividas durante los años noventa y la crisis de 2001.
También cuestionó la orientación económica nacional y advirtió que, si no se modifica, será muy difícil revertir la situación de una ciudad cuyo desarrollo depende fuertemente del trabajo industrial.
Familias sin una red de apoyo
El intendente relacionó esa preocupación con uno de los temas centrales de las jornadas: la necesidad de acompañar a quienes afrontan responsabilidades de cuidado sin familiares cercanos.
Según expuso, el 50% de las familias que llegan o han llegado a Río Grande no cuenta con una red familiar de apoyo. Explicó que muchas personas se radican lejos de sus lugares de origen y no tienen abuelos, tíos u otros familiares que puedan colaborar en la vida cotidiana.
“Las mamás están muy solas, con muchas tareas, mucha responsabilidad”, expresó. Señaló que la falta de empleo profundiza esa sobrecarga y vuelve más compleja la situación de los hogares.
Frente a ese escenario, sostuvo que la responsabilidad municipal es profundizar las políticas de cuidados y corregir aquellas acciones que no estén funcionando adecuadamente, para responder a las necesidades de las familias.
El valor económico de cuidar
Perez también destacó que los cuidados tienen una dimensión económica, tanto por la construcción de espacios de atención como por el trabajo de las personas que realizan esas tareas.
En ese sentido, consideró que existe una deuda pendiente respecto de su reconocimiento y remuneración. Planteó la necesidad de trabajar para que “el ingreso de las personas que llevan adelante tareas de cuidado sea equitativo y sea correctamente remunerado”.
El intendente vinculó ambos desafíos: acompañar a las familias que carecen de apoyo y sostener las condiciones que les permitan permanecer en Río Grande. “En estos tiempos donde prevalece además la falta de empleo, creo que las situaciones se complejizan aún más”, advirtió.