La educación pública de Tierra del Fuego sumará una nueva jornada de paro este viernes 30 de octubre. El Sindicato Unificado de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) confirmó su adhesión a la medida nacional convocada por el Frente Nacional por la Defensa de la Educación Pública (FreNDEP), en reclamo por la aparición con vida de Nancy Godoy, una maestra rural desaparecida en Corrientes.
La convocatoria responde a una situación de extrema gravedad que moviliza a organizaciones docentes de distintas provincias. Sin embargo, en Tierra del Fuego encuentra a un sistema educativo profundamente deteriorado por un año atravesado por huelgas, conflictos salariales y reiteradas interrupciones del calendario escolar.
Durante septiembre, el conflicto entre el Gobierno de Gustavo Melella y el SUTEF llegó a superar los 40 días de paro, hasta alcanzar un acuerdo que permitió comenzar a normalizar las actividades escolares. Fueron semanas de enfrentamientos, negociaciones inconclusas y establecimientos sin clases, en medio de una crisis que afectó directamente a miles de estudiantes y sus familias.
El entendimiento salarial no consiguió despejar todos los interrogantes sobre el futuro de la educación fueguina. Persisten las dificultades presupuestarias, los reclamos docentes y la discusión sobre el financiamiento del sistema, mientras el calendario escolar se acerca a su final con una importante cantidad de jornadas de enseñanza interrumpidas.
En este contexto, la adhesión a una nueva medida de fuerza vuelve a poner en evidencia una realidad que excede cualquier conflicto puntual: la educación fueguina atraviesa uno de sus años más difíciles, sin que las autoridades provinciales y la conducción gremial hayan conseguido garantizar la continuidad del servicio educativo.
Desde el SUTEF explicaron que el paro del viernes busca exigir respuestas urgentes por la desaparición de Nancy Godoy y reclamar mejores condiciones de seguridad para quienes trabajan en la educación rural.
La organización también convocó a concentraciones y radios abiertas a partir de las 15 horas en Ushuaia, en Fadul y San Martín; en Río Grande, en Rosales y Fagnano; y en Tolhuin, en la Plaza Cívica.
El reclamo por la docente desaparecida merece una respuesta urgente de las autoridades competentes. Pero también resulta necesario dimensionar las consecuencias que la sucesión de medidas de fuerza viene generando sobre el aprendizaje, las trayectorias escolares y la organización cotidiana de las familias fueguinas.
Cada jornada sin clases profundiza las dificultades de un sistema que ya arrastra un importante déficit de continuidad pedagógica. Los estudiantes necesitan recuperar contenidos, sostener sus vínculos con las escuelas y contar con un calendario que les permita aprender en condiciones de mayor estabilidad.
La responsabilidad de garantizar ese derecho recae fundamentalmente sobre el Gobierno provincial, encargado de conducir y sostener el sistema educativo, pero también exige una reflexión de todos los actores involucrados sobre las consecuencias de un conflicto prolongado.
Tierra del Fuego se encamina al cierre de 2026 con una deuda educativa difícil de dimensionar. Más allá de las discusiones salariales, los anuncios oficiales y las convocatorias gremiales, el problema central continúa siendo el mismo: miles de chicos y adolescentes necesitan volver a encontrar en la escuela un espacio de aprendizaje sostenido, que no quede permanentemente condicionado por los conflictos entre adultos.