Mientras Villegas hacía uso de la palabra, comenzaron las intervenciones desde el sector destinado al público y el intercambio rápidamente subió de tono.
“Horacio, decime las cosas personalmente cuando quieras. Cuando quieras nos encontramos. Cuando quieras nos encontramos por ahí”, lanzó Villegas desde su banca.
La Presidencia de la Legislatura debió intervenir en reiteradas oportunidades para intentar recuperar el orden. “Legislador, no dialogue”, se le pidió a Villegas, mientras también se reclamaba silencio al público presente.
La tensión continuó creciendo y desde la Presidencia incluso se advirtió que, si no se podía continuar con normalidad, la sala podía ser desalojada.
Finalmente, ante la imposibilidad de seguir con el debate, la sesión pasó a un cuarto intermedio.
El episodio ocurrió en medio de una jornada especialmente caliente por el tratamiento del proyecto de Financiamiento Educativo. Poco después, la Legislatura sometió a votación la moción impulsada por Villegas para quitarle el trámite de urgencia al Asunto 519/26, iniciativa que resultó aprobada.
De esta manera, el proyecto impulsado por el Ejecutivo dejó de quedar sujeto al mecanismo que podía permitir su aprobación automática por el vencimiento del plazo constitucional.
Pero antes de esa definición política, el enfrentamiento entre Villegas y Catena terminó robándose buena parte de la atención de una sesión atravesada por reproches, gritos y fuertes diferencias alrededor del financiamiento educativo.