La continuidad de Federico Sciurano dentro de FORJA sigue sin una definición. Federico Greve manifestó su deseo de evitar una ruptura, pero reconoció que esa decisión depende de cada legislador. Sus declaraciones llegan después de que Sciurano expusiera el deterioro de la relación interna y sus diferencias con el proyecto político del gobernador Gustavo Melella.
Consultado por FM Centro sobre los desacuerdos con su compañero de bancada, Greve los encuadró dentro de una convivencia legislativa atravesada por posiciones distintas. Recordó que la Cámara tiene quince integrantes y ocho bloques, y que incluso dentro de una misma fuerza se han registrado votos diferentes.
“No comparto la postura, pero sí la tengo que respetar”, sostuvo. Aunque defendió la autonomía de cada parlamentario, también recordó la responsabilidad política que tiene FORJA como parte del oficialismo y su vínculo con el Gobierno provincial.
“Yo no soy quién para imponerle a nadie”, afirmó, al explicar que las diferencias personales pueden existir dentro de una misma bancada.
Sin embargo, cuando la consulta apuntó directamente a la posibilidad de una división, Greve dejó de lado las certezas. “La realidad es que no lo sé”, respondió. Luego expresó que cree que no ocurrirá y agregó: “Uno desearía que no”.
El legislador tomó como ejemplo al bloque justicialista, cuyos integrantes mantuvieron posiciones distintas frente a la acuicultura sin separarse. “Nosotros aspiramos a que esto siga así, pero bueno, eso es una decisión de cada uno de los legisladores”, señaló.
De esa manera, Greve expresó una voluntad de continuidad, aunque no pudo garantizar que FORJA llegue unido al final de los mandatos. El planteo adquiere relevancia después de que Sciurano reconociera públicamente que la relación dentro del espacio “no es buena”.
Greve también se refirió a los enfrentamientos registrados en la última sesión y consideró que “no le hace bien a nadie” lo ocurrido, tanto por su impacto sobre los legisladores como sobre el público.
Defendió la discusión política, pero remarcó que debe desarrollarse con respeto y con la posibilidad de escuchar posiciones diferentes.
En ese marco, cuestionó la lógica de aceptar la presencia de ciudadanos cuando acompañan una postura y rechazarla cuando expresan desacuerdo. Para Greve, el ingreso del público no puede depender de que vaya a aplaudir a un sector político.
El legislador reivindicó a la Legislatura como una casa abierta a la comunidad y sostuvo que las diferencias deben poder discutirse frente a la ciudadanía. Mientras tanto, dentro de su propio bloque, la convivencia continúa sostenida por una aspiración que él mismo evitó presentar como una certeza.