En declaraciones a FM Provincia, el exgobernador Juan Carlos Arcando realizó un fuerte análisis sobre la situación política de Tierra del Fuego, la falta de planificación a largo plazo y las disputas de poder que, según consideró, mantienen paralizadas las soluciones que necesita la provincia.
“Tanto el Ejecutivo provincial como los actuales ejecutivos municipales han fracasado”, sostuvo Arcando, al señalar que las gestiones no están ofreciendo las respuestas que esperan los ciudadanos.
El exmandatario fue especialmente crítico con las aspiraciones electorales de algunos dirigentes. “Están más ocupados en discutir qué cargo van a ocupar después que en resolver los problemas que tiene hoy la gente”, cuestionó.
En ese sentido, dejó una reflexión dirigida a quienes pretenden dar un salto político hacia la Gobernación. “Quien no logra administrar bien una intendencia debe explicar por qué cree que podría conducir una provincia”, expresó.
Sus cuestionamientos también alcanzaron a quienes ya tuvieron responsabilidades provinciales y podrían intentar regresar a una intendencia. Para Arcando, los antecedentes de gestión deben ser evaluados antes de cualquier nueva candidatura, porque los vecinos merecen explicaciones y resultados concretos.
El exgobernador aseguró que las disputas entre los principales sectores políticos podrían terminar favoreciendo a una tercera fuerza.
“Va a aparecer otro candidato y va a ganar la Gobernación”, advirtió, al considerar que una propuesta moderada, con capacidad de diálogo y cercana a las necesidades de la población, podría imponerse frente a los espacios tradicionales.
También sostuvo que “el pueblo de Tierra del Fuego va a optar por un cambio” si los actuales dirigentes continúan priorizando sus enfrentamientos internos.
Arcando cuestionó que buena parte de la discusión política esté concentrada en quién consigue mayores respaldos para mantenerse en el poder, mientras quedan relegados los proyectos de desarrollo provincial.
“¿Del desarrollo de Tierra del Fuego cuándo vamos a hablar?”, planteó.
Otro de los puntos centrales de sus declaraciones estuvo relacionado con la falta de continuidad de las obras estratégicas.
Arcando comparó la situación fueguina con Chile, donde, según destacó, los proyectos viales avanzan a través de diferentes administraciones, independientemente de sus diferencias políticas.
En contraposición, cuestionó la paralización del camino costero del canal Beagle, una obra que consideró fundamental para el desarrollo turístico de Ushuaia.
También reclamó mayor diálogo entre el Gobierno provincial y Nación, al sostener que las diferencias partidarias no pueden convertirse en un obstáculo para conseguir inversiones y obras.
Para el exgobernador, Tierra del Fuego necesita políticas de Estado que trasciendan los mandatos y permitan sostener una estrategia de crecimiento.
En el tramo final de la entrevista, Arcando insistió en que quienes ejercen responsabilidades públicas deben rendir cuentas por sus resultados antes de aspirar a nuevos cargos.
“Las aspiraciones personales no pueden estar por encima de las necesidades de todos los fueguinos”, remarcó.
Finalmente, dejó una advertencia sobre el costo que tienen las decisiones políticas para la población: “Las consecuencias de una mala gestión las paga el ciudadano común”.
De esta manera, Arcando puso bajo cuestionamiento tanto al Gobierno provincial como a las administraciones municipales, en un escenario donde las aspiraciones de cara a 2027 comienzan a ganar protagonismo, mientras los problemas económicos, laborales y de infraestructura siguen esperando respuestas.