lunes 20 de mayo de 2024 - Edición Nº1993

Política | 19 may 2023

El Dr. Raúl Aciar opinó sobre el reclamo de R

“La tonalidad del color no es un elemento para confundir a un elector”

El Dr. Raúl Aciar, abogado del foro capitalino, consideró que la tonalidad del color no confunde al elector y recordó antecedentes en los que, ante la duda, siempre se inclina la balanza hacia la voluntad del elector. Instó a preservar las boletas hasta que la situación esté resuelta, más allá de los plazos reglamentarios para proceder a su destrucción.


Por: Ramón Taborda Strusiat

Río Grande.- El Dr. Raúl Aciar, abogado del foro de Ushuaia, opinó sobre el reclamo del partido Republicanos Unidos, ante la anulación de los votos recurridos por una diferencia de tonalidad en la boleta de concejales.

Por Radio Universidad 93.5 y Provincia 23, afirmó que los antecedentes demuestran  que siempre se decidió a favor de la voluntad del elector si existe alguna duda, no como está ocurriendo en esta oportunidad. “Esta situación la veo verde porque esto recién empieza. No tenemos una resolución de la junta que declare qué se hace con esos votos y pueden suceder dos cosas, que se los compute como válidos o que se los compute como nulos. Hay una cuestión grave, que es el hecho de que algunos miembros de la junta hayan emitido opinión, porque todas las resoluciones judiciales primero se firman y después se publicitan. Acá parece que se hubiera publicitado o difundido una opinión antes de resolver de manera formal y concreta”, dijo.

“En general el criterio para validar o no un voto es restrictivo en el sentido de que, si existiera una duda, hay que optar por la validez del voto. El voto es la expresión de la ciudadanía, es el derecho del ciudadano a votar. Algunos de los candidatos que han competido han dicho con mucha razón que se está cercenando el derecho de los ciudadanos. Se estarían aniquilando esos derechos, porque aparentemente la causal de recurrir el voto no sería consistente porque el voto no es producto de una confusión del elector con motivo del color distinto o similar al que debiera ser”, observó.

“A mí no me confundió ningún color, y no es que vino un ciudadano y quería votar a un partido A, pero el color lo confundió y puso la boleta del partido B. La posibilidad de esto es mínima porque en la boleta hay un montón de datos que identifican en forma concreta y real al partido, al candidato o la lista de la que se trate. El deber de la justicia electoral es trabajar de modo tal de evitar toda confusión o error que pueda confundir al electorado”, planteó.

“He escuchado que se trata de boletas que estaban adentro de las urnas cuando se abrió el comicio. El color no confundió a los presidentes de mesa que vieron esas boletas, y les pareció que era lo que correspondía. Si se trataba de las boletas que estaban dentro de las urnas, eso lo puso la justicia electoral y, previo a colocarlo adentro de la urna en forma material, existe todo un proceso previo en el que la justicia valida las boletas, es decir que las legitima. Después de validarlas y legitimarlas las pone dentro de las urnas, y tal es así que ningún presidente de mesa cuando inició el comicio advirtió o tuvo una duda. La tonalidad del color no es un elemento para confundir a un elector”, sentenció.

“Las boletas en el proceso previo deben ser legitimadas por la justicia electoral, y eso implica que deben tener un contenido tendiente a no confundir al elector y que haya certeza de todo el contenido de la boleta, en el sentido de a qué partido y a qué candidato se está votando. Toda boleta tiene un escudo, un logo, que es el logo del partido o la coalición. Esto es así porque en otros tiempos, sobre todo en el ámbito rural, la población era analfabeta y no podía leer el nombre del candidato pero sí podía identificar un escudo. Hoy la mayoría de la población es alfabeta y todos leen, quiere decir que, aunque el color sea parecido, nadie puede dejar de leer los candidatos. Además del logo tenemos las letras y, si todo el mundo sabe leer, hay que ser muy distraído para confundirse en el color, que tampoco es blanco o negro, sino que es una tonalidad distinta. Si estamos en la postura predominante donde ante la duda el órgano judicial debe decidir a favor del voto, esto de la tonalidad no pudo confundir a nadie”, subrayó.

“A la hora de la decisión, me parece que todo está inclinado hacia la validez del voto. Todos los precedentes, incluso fallos de la Corte, en caso de duda están a favor de la validez del voto. Esto es lógico porque el voto es un derecho del ciudadano y, en caso de duda, hay que estar a favor de ese derecho”, abogó.

“En este caso no hay una cuestión de tensión, no es que haya una parte que quiere y otra parte que no quiere. Acá el voto recurrido lo define la justicia electoral. Por eso está verde todavía y entiendo que deben aplicarse estos principios generales, porque no es la primera vez que pasa y esta cuestión de la tonalidad es una pequeñez. Es como decir que está mal puesto el punto de la i, porque se entiende que es la i”, comparó.

“También se habló de la destrucción de las boletas y eso es lo que hay que cuidar y procurar que se mantengan bien custodiadas y a resguardo, para que no haya ningún cambio. Esto es importante, porque si bien los reglamentos tienen un plazo de destrucción, esto es en caso de que no hagan falta los papeles que son la constancia de los votos. En este caso es importante que todo ese material se resguarde y permanezca seguro hasta la hora de la definición final”, concluyó.

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