USHUAIA.- El Gobierno de Gustavo Melella habría destinado durante 2025 alrededor de $8.000 millones en publicidad oficial, de acuerdo con una reconstrucción realizada a partir de pagos, contrataciones y registros disponibles correspondientes al ejercicio.
La cifra constituye una estimación y debe ser considerada como un piso de referencia, debido a que no existe un registro público único que reúna en una misma base la totalidad de los desembolsos efectuados a medios de comunicación, proveedores, agencias y plataformas digitales. En consecuencia, el gasto efectivo podría haber sido superior.
La magnitud del monto permite dimensionar el volumen de recursos involucrados. Distribuidos a lo largo de todo 2025, los $8.000 millones representan un promedio de $666,7 millones mensuales, $21,9 millones diarios y alrededor de $913.000 por hora. Se trata de promedios matemáticos que no implican que esos montos hayan sido ejecutados de manera uniforme durante cada período.
El dato adquiere relevancia por el contexto económico en el que se produjo. Durante ese año, la provincia atravesó restricciones presupuestarias y dificultades fiscales, mientras el Gobierno provincial sostuvo un esquema de comunicación que implicó desembolsos millonarios destinados a distintos actores del sector.
La reconstrucción de los gastos permite advertir que la pauta oficial no estuvo concentrada exclusivamente en unos pocos medios de comunicación. El circuito incluyó radios, diarios, portales informativos, empresas, agencias, proveedores de servicios de comunicación y plataformas digitales.
Entre los registros relevados aparecen proveedores que durante el año recibieron sumas de decenas de millones de pesos, mientras que otros acumularon montos considerablemente mayores. Los casos individuales permiten observar la dimensión de los recursos distribuidos, aunque no representan por sí mismos la totalidad del esquema.
Un documento de ejecución presupuestaria utilizado para analizar los principales desembolsos identifica a los mayores proveedores del ejercicio y muestra que un grupo reducido acumuló más de $1.052 millones durante 2025. El mismo documento señala que esos gastos fueron tramitados mediante Fondo Permanente y que, al momento de su elaboración, no habían sido auditados por el Tribunal de Cuentas.
Por ese motivo, los registros parciales no deben confundirse con el universo completo de la pauta oficial. Se trata de información que permite reconstruir una parte sustancial del movimiento de recursos y establecer una referencia sobre la dimensión que alcanzó el gasto.
El circuito de contratación tampoco se limitó a los formatos tradicionales. Durante 2025 se registraron desembolsos vinculados con publicidad digital, campañas en redes sociales y plataformas de Internet.
La reconstrucción realizada identificó aproximadamente $34,5 millones asociados a publicidad digital, monto que forma parte del cálculo general utilizado para aproximarse al total estimado de $8.000 millones.
Esto muestra que la comunicación oficial provincial se extendió hacia un universo cada vez más amplio de canales, incluyendo plataformas digitales y medios que desarrollan su actividad exclusivamente a través de Internet.
A su vez, un relevamiento basado en información pública de plataformas digitales ubicó a Tierra del Fuego entre las jurisdicciones con mayor inversión por habitante en determinadas redes sociales durante 2025, lo que constituye otro indicador sobre la presencia de la publicidad estatal en el ámbito digital.
La cifra anual adquiere otra dimensión cuando se la distribuye temporalmente. Sobre la base de los $8.000 millones estimados, el promedio equivale a unos $22 millones por día durante todo 2025. Por hora, el cálculo arroja aproximadamente $913.000, mientras que por minuto representa alrededor de $15.200.
Estos valores no describen el ritmo real de los pagos ni significan que el Estado haya desembolsado exactamente esa cantidad en cada jornada. Se trata de una forma de dimensionar el volumen anual de recursos destinado al sistema de publicidad y comunicación oficial.
La discusión adquiere especial relevancia al observar el escenario presupuestario de la provincia durante el mismo período. El presupuesto provincial para 2025 contempló gastos corrientes y de capital superiores a $1,3 billones, en un contexto marcado por restricciones fiscales y dificultades para sostener distintas áreas de la administración.
Dentro de ese escenario, una erogación estimada en torno de los $8.000 millones en publicidad oficial representa un flujo de recursos que difícilmente pueda considerarse marginal.
El debate, por lo tanto, no se reduce a determinar cuánto recibió individualmente un determinado proveedor, sino a establecer cuánto dinero público fue destinado al conjunto del sistema, bajo qué mecanismos y con qué criterios de distribución.
La magnitud del gasto plantea además interrogantes sobre los criterios utilizados para asignar la pauta oficial.
Entre las cuestiones que requieren información pública se encuentran los montos abonados a cada proveedor, los períodos de contratación, las campañas realizadas, las audiencias alcanzadas y las contraprestaciones correspondientes.
También resulta relevante conocer qué parámetros utiliza el Estado para determinar las diferencias entre los montos asignados a distintos medios, empresas y plataformas.
La ausencia de una base pública consolidada que permita observar de manera integral esas variables dificulta establecer con precisión el destino final de todos los recursos. Por eso, la estimación de $8.000 millones debe ser entendida como un punto de partida para analizar el gasto y no necesariamente como el monto definitivo ejecutado durante 2025.
Los registros disponibles permiten establecer, en cualquier caso, que durante un año atravesado por dificultades económicas la publicidad oficial continuó movilizando recursos millonarios hacia un universo amplio de proveedores y plataformas.
La discusión sobre la magnitud, la distribución y los criterios de la pauta oficial queda así planteada sobre una cuestión central: cuánto dinero público se destinó efectivamente a publicidad y comunicación, quiénes fueron sus principales destinatarios y bajo qué reglas se distribuyeron esos recursos.